Boca continúa moviéndose en el mercado de pases y consiguió extender el plazo para incorporar refuerzos gracias a la salida de dos futbolistas que no iban a ser tenidos en cuenta por Rodolfo Arruabarrena. Con esos cupos liberados, la dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme volvió a enfocarse en la búsqueda de un centrodelantero.
La primera baja confirmada es la de Marcelo Saracchi, quien continuará su carrera en el Houston Dynamo de la MLS. El lateral uruguayo, que venía de jugar a préstamo en Celtic, firmará un contrato por tres temporadas tras la venta de un porcentaje de su ficha.
La segunda salida es la del juvenil Iker Zufiaurre, que fue cedido a préstamo a Albion de Uruguay sin opción de compra. Aunque tuvo algunos minutos en Primera División, no formaba parte de los planes del cuerpo técnico para la temporada.
"Jugar contra Boca es tocar el cielo con las manos": el presidente de Recoleta palpita una serie históricaRiquelme insiste por un delantero
Con los nuevos cupos disponibles, Boca mantiene como prioridad la incorporación de un "9". Después de las negativas de David Romero y Luciano Gondou, la dirigencia volvió a poner la mira en Ezequiel "Chimy" Ávila, quien quedó con el pase en su poder tras finalizar su vínculo con Betis.
Boca empató con Newells y el ciclo Arruabarrena sigue sin encontrar el despegueEl delantero de 32 años ya estuvo en el radar del Xeneize en mercados anteriores. Formado en las inferiores del club y compañero de Leandro Paredes en las divisiones juveniles, aparece nuevamente como una de las principales alternativas para reforzar el ataque